El secretario del Tesoro de Trump destacó el rumbo económico de Milei y dijo que Estados Unidos podría volver a brindar asistencia financiera al país: “¿Podríamos hacerlo de nuevo? Seguro”.
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ratificó el respaldo absoluto hacia el gobierno que encabeza el presidente Javier Milei, destacando que el éxito del programa de estabilización fue el detonante fundamental para desatar un histórico giro de derecha en toda la región. En el plano de la cooperación bilateral estratégica, dejó en claro que mantendrá su escudo financiero sobre el país frente a cualquier amenaza de desestabilización.
Consultado explícitamente sobre si el Tesoro de Estados Unidos estaría dispuesto a desplegar nuevamente sus herramientas de asistencia financiera para sostener el rumbo argentino, Scott Bessent respondió: “¿Podríamos hacerlo de nuevo? Seguro”. Durante la entrevista exclusiva brindada al portal Axios, el alto funcionario de la administración de Donald Trump afirmó de manera categórica: “La estabilización de Argentina provocó un cambio de era en América Latina, algo generacional, tal vez sea la primera vez en la historia en que tantos países latinoamericanos están aliados con Estados Unidos”.
De este modo, el funcionario respaldó la firme intervención efectuada por el gobierno de Donald Trump y caracterizó a Javier Milei como “un gran aliado de Estados Unidos” por llevar a cabo un ambicioso paquete de reformas económicas. Según explicó Scott Bessent, el respaldo estadounidense resulta crucial para neutralizar las maniobras de sectores opositores que buscan sembrar el pánico en los mercados financieros.
Enfocándose en los detalles particulares de las intervenciones, el jefe del Tesoro fundamentó la solidez de este rescate al recordar los acontecimientos de octubre de 2025. En aquel momento, la administración de Javier Milei enfrentó una grave corrida cambiaria impulsada por el triunfo legislativo del kirchnerismo en la Provincia de Buenos Aires.
Para sofocar la turbulencia, el Tesoro de Estados Unidos anunció una línea de auxilio por USD 20.000 millones a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF), comprando directamente pesos y bonos e inyectando dólares líquidos al sistema.
Esta acción decisiva no solo estabilizó la economía local sino que envió una potente señal política que permitió a Javier Milei imponerse con holgura en las elecciones legislativas nacionales de medio término de 2025. Cabe recordar que el vínculo institucional ya se había consolidado en abril de 2025, cuando Scott Bessent visitó Argentina en el primer día de vigencia del acuerdo con el FMI y la eliminación del cepo cambiario para personas humanas.
Bessent y Milei
Lejos de significar un costo para los contribuyentes norteamericanos, la operación demostró la máxima eficiencia del capitalismo al generar ganancias concretas. Citando análisis de El Cronista e Informe Digital, la estrategia permitió “generar ganancias para el pueblo estadounidense con un swap de monedas plenamente garantizado” entre bancos centrales.
Según datos oficiales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) canceló puntualmente USD 2.500 millones utilizados de dicha asistencia y abonó USD 17,7 millones en concepto de intereses. En enero de 2026, Scott Bessent confirmó que la Argentina había saldado la totalidad de la disposición del swap, dejando el saldo en pesos del ESF nuevamente en cero.
En el ámbito estrictamente diplomático y financiero, la alianza entre ambas naciones continúa consolidándose al más alto nivel. Hace un mes, Scott Bessent mantuvo un encuentro bilateral clave con el Ministro de Economía, Luis Caputo, en la ciudad de Asheville, Carolina del Norte, durante la cumbre del G20, ratificando el apoyo total a la hoja de ruta libertaria.
Los efectos de esta hegemonía conservadora repercuten con fuerza en todo el continente: la ola favorable se potenció con el triunfo de Flávio Bolsonaro sobre Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Como reflejo inmediato de esta renovada confianza internacional, los activos argentinos experimentaron una fuerte suba, mientras que el indicador de riesgo país se desplomó drásticamente hasta alcanzar los 614 puntos básicos.