“La cosa no pasa por el tipo de cambio, pasa por bajar impuestos, reducir regulaciones, bajar el costo financiero y mejorar todo lo que es infraestructura”.
En esa línea de acción directa, Caputo anunció el envío al Congreso de la Nación de un revolucionario proyecto de ley para reactivar la infraestructura mediante la inversión privada libre de cargas fiscales. Según los datos, la iniciativa contempla la licitación de entre 5.000 kilómetros y 6.000 kilómetros de rutas nacionales bajo un esquema de incentivos sin precedentes:

“todo lo que sea inversión de miles de kilómetros vamos a proponer que sea a cero impuesto nacional, provincial y municipal, de manera que se genera más incentivo y que sea más barato todo este proceso de desarrollo y que se haga más rápido”. El ministro se mostró plenamente confiado en que los gobernadores provinciales apoyarán la norma dada la urgencia de infraestructura.
Para consolidar esta reactivación en la construcción, un sector clave que dinamiza el empleo y moviliza una enorme cantidad de trabajadores, el Gobierno nacional ya ha implementado medidas financieras complementarias y concretas, tales como la flexibilización de créditos en dólares para las empresas y el fondeo de las entidades bancarias a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS)













