En ese marco, Milei reivindicó además el rol argentino en el impulso de los Acuerdos de Isaac. “Fuimos los propulsores iniciales de los Acuerdos de Isaac”, sostuvo, y explicó que el objetivo central de esa iniciativa es “defender los valores básicos de la vida, la libertad y la democracia”, además de “formar una alianza para combatir el terrorismo, el antisemitismo y sus fuentes de financiamiento en el narcotráfico y las dictaduras”.
El mandatario les habló directamente a los legisladores y líderes parlamentarios presentes, a quienes les reclamó pasar del respaldo discursivo a la acción concreta. “Muchos de ustedes son legisladores y líderes parlamentarios, tienen poder real para cambiar las cosas en sus cámaras, sus países y sus regiones”, afirmó el Presidente, al remarcar que la lucha contra el terrorismo necesita marcos legales firmes y no simples declaraciones políticas.
“Eso los pone en un lugar de responsabilidad que no pueden eludir. Los Acuerdos de Isaac son una expansión regional de los Acuerdos de Abraham”, sostuvo Milei. En esa línea, advirtió que “los acuerdos no se sostienen solos” y que “una coalición de valores requiere que los Estados actúen, y actúan cuando los parlamentos los habilitan a actuar”. Encadenó así una definición contra la pasividad regional: “Las palabras sin acciones son solo palabras. Esta región ya tuvo demasiados discursos y demasiadas inacciones”.
Antes de finalizar, Milei celebró el despertar político en la región contra la izquierda. “Primero perdieron en Chile, la semana pasada en Colombia, sabemos que en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil”, afirmó, en un guiño directo a Flávio Bolsonaro, el candidato brasileño que promete ponerle fin a la dictadura de Lula.