La profundización de los conflictos bélicos en Medio Oriente ha desencadenado una nueva escalada en el precio internacional del petróleo, llevando la cotización del barril de petróleo a escalar un 27% en apenas tres semanas, rozando los USD 97 e incluso superando la barrera de los USD 105 por barril en las últimas jornadas. Sin embargo, gracias al modelo impulsado por Javier Milei, Argentina cuenta con las herramientas necesarias para absorber los shocks externos sin recurrir a subsidios empobrecedores ni al congelamiento demagógico kirchnerista. En este entorno, la conducción de la petrolera estatal YPF, bajo la presidencia ejecutiva de Horacio Marín, ha marcado un hito de eficiencia operativa.
El foco absoluto de esta histórica jornada reside en el abismal contraste entre el contexto externo y la realidad nacional: mientras los precios internacionales registraron una vertiginosa suba del promedio, la compañía de bandera YPF confirmó un incremento de apenas 1% promedio en sus combustibles en todo el país.

La diferencia resulta aplastante: la suba en el mercado internacional fue 15 veces mayor que el ajuste responsable y medido aplicado en los surtidores argentinos. Se trata, además, de la primera actualización de precios que realiza la empresa desde el 14 de mayo, habiendo mantenido sus valores "prácticamente congelados" durante meses y trasladando hoy solo una "mínima parte" del impacto global.
Esta proeza técnica es posible gracias a una arquitectura financiera de vanguardia implementada por YPF desde abril: el esquema de buffer o amortiguador de precios. Tal como detalló el propio Horacio Marín, esta herramienta permite a las empresas del sector amortiguar los vaivenes que genera la volatilidad del mercado internacional. En palabras del titular de la firma, este mecanismo sostiene un "acuerdo honesto con los consumidores, evitar trasladar la volatilidad a los precios locales y acompañar la evolución de la demanda en un entorno de libre mercado". Además, Horacio Marín remarcó el valor del consenso privado y la desregulación económica: "Lo que hicimos en Argentina entre todos los privados, lo que llamamos el buffer o el amortiguador de precios, fue algo que no rompimos; fuimos uno de los únicos países donde no hubo regulación".

La firmeza de YPF adquiere aún mayor relevancia al analizar el comportamiento reciente del mercado minorista de combustibles, donde la compañía de bandera ostenta el 55% del mercado. El pasado 24 de septiembre, las principales competidoras privadas —Shell, Axion y Puma— decidieron abandonar temporalmente la franja de amortiguación y aplicaron subas de entre el 2% y el 5% en sus estaciones de servicio de todo el país. En un relevamiento efectuado en la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper de Axion alcanzó los $2.149 por litro y la de Shell se ubicó en $2.185, mientras que las líneas premium cotizaron entre $2.459 y $2.479, y las variedades de diésel se vendieron entre $2.319 y $2.609 por litro.











