Estados Unidos y Panamá presentaron este martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU un plan que contempla el despliegue de 5.500 efectivos en Haití, con mandato de arresto y autorización para el uso de fuerza le
La propuesta busca frenar la espiral de violencia que azota al país vecino, donde más de 5.600 civiles fueron asesinados solo en 2024, según cifras de organismos internacionales.
Washington, principal impulsor de la iniciativa, gestiona el respaldo de Rusia y China para garantizar su aprobación, dado que ambos miembros permanentes del Consejo poseen poder de veto.
El plan contempla la conformación de una fuerza multinacional con capacidad operativa en zonas críticas, bajo supervisión de Naciones Unidas, y con un mandato claro de proteger a la población civil, desarticular estructuras criminales y restablecer el orden en instituciones haitianas debilitadas por años de crisis.
La comunidad internacional ha reiterado la urgencia de actuar en Haití, donde las bandas mantienen bajo asedio a barrios enteros de Puerto Príncipe, dominan rutas comerciales y provocan desplazamientos masivos de familias.
De aprobarse la propuesta, sería la intervención más robusta en el país desde el retiro de la Misión de Estabilización de la ONU en 2017.