Ya no se trata solo de un accesorio práctico para sujetar el cabello: esta temporada, los scrunchies florecen —literalmente— y se convierten en protagonistas de los estilismos más frescos y románticos.
El fenómeno no es casual. Durante los últimos meses, influencers, modelos y diseñadores han coincidido en una misma propuesta: revivir el espíritu floral desde el cabello.
Divertidos y muy en tendencia, estos coleteros se posicionan como los favoritos de las que más saben de moda
La clave de esta nueva ola es su diseño simple y llamativo: pétalos redondos, colores vibrantes y texturas que van desde el satén hasta el tul o la organza.
También hay opciones bordadas, con estampados o incluso con lentejuelas, para quienes buscan un toque más glamuroso.
La tendencia se consolidó durante la semana de la moda de Copenhague, donde varias asistentes lucieron scrunchies XXL con flores como centro de sus peinados.
También brillaron en la pasarela de Carolina Herrera durante New York Fashion Week, en un homenaje a las pinturas florales de Georgia O’Keeffe.
Las celebridades no tardaron en sumarse. Millie Bobby Brown y Elsa Hosk se sumaron a esta tendenciaMillie Bobby Brown llevó uno rojo al Miami Open y la modelo Elsa Hosk los incorporó a su estilo diario.
Más allá de la estética, este accesorio es funcional y accesible: aporta color y textura sin necesidad de recurrir a looks demasiado recargados, y puede transformar un peinado básico en uno digno de alfombra roja.
Lo mejor de esta tendencia es su versatilidad. Existen modelos de lujo como el “Flower Power 2.0” de Sandy Liang, pero también versiones económicas en tiendas locales, marketplaces online e incluso ferias artesanales.
Además, fabricar uno en casa es sencillo: solo se necesita un retazo de tela, hilo, aguja, elástico y un poco de paciencia.
TikTok se convirtió en el mejor aliado de quienes quieren sumarse al movimiento DIY, con cientos de tutoriales paso a paso que muestran cómo armar un scrunchie floral en menos de media hora.
La regla es simple: cuanto más visible, mejor. Podés usarlo con un rodete alto para un look elegante, en una cola de caballo para algo más relajado o incluso en la muñeca como pulsera si querés un detalle de color.
No importa si preferís un estilo minimalista o maximalista: este accesorio se adapta a todos los gustos y edades.