También se identificaron tres tumbas alrededor del menhir principal, aunque estas habían sufrido alteraciones como consecuencia de construcciones modernas, lo que dificultó su estudio.
Las estructuras funerarias que revelan cómo vivían las comunidades neolíticas
En otro sector del yacimiento, los investigadores descubrieron un montículo funerario sobre el que se encontraba una pequeña estela de piedra partida en dos.
Debajo de esta estructura aparecieron fosas, trincheras y agujeros de postes que habrían formado parte de una empalizada de madera. Estos elementos sugieren que el espacio funerario contaba con una organización planificada.
Otro aspecto destacado fue el hallazgo de una mezcla de materiales utilizada para construir o acondicionar distintas partes del cementerio.
Los arqueólogos determinaron que sus antiguos habitantes combinaban arena y limo locales ricos en compuestos de calcio con grava y agua para obtener una sustancia que se endurecía al secarse.
Este material apareció en los bordes de las sepulturas y en las fosas donde se encontraban el menhir y otros bloques de piedra, lo que evidencia el uso de técnicas específicas para preparar las estructuras.
El descubrimiento ofrece nuevas oportunidades para estudiar las costumbres funerarias, las técnicas constructivas y las posibles creencias de las sociedades neolíticas que ocuparon el norte de Francia.












