El abogado también hizo referencia a la primera explicación brindada por Barrelier luego de que se difundieran las imágenes de una cámara de seguridad que lo mostraban ingresando a su domicilio junto a una menor.
En un principio, el acusado sostuvo que la niña que aparecía en el video era su hija de 11 años. Sin embargo, con el avance de la investigación se determinó que se trataba de Agostina Vega.
Para la querella, Palmero conocía esa circunstancia y, a partir de allí, habría comenzado la maniobra de encubrimiento. "Ahí comienza la actividad de encubrimiento", sostuvo Nayi.
Además del intercambio de WhatsApp, la Fiscalía habría incorporado otros elementos periciales para sostener la imputación contra Palmero.
Según explicó el abogado querellante, se tuvieron en cuenta distintos rastros hallados durante los procedimientos. "Manchas, olores y otras evidencias fueron valoradas para ubicar la responsabilidad de Marianela Palmero en carácter de presunta encubridora", indicó.