Después de 14 días de angustiante búsqueda, hallaron sin vida a Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años que había quedado atrapado bajo los escombros en Venezuela tras los fuertes terremotos que sacudieron el país.
El menor estaba en el edificio Miramar, ubicado en la ciudad costera de La Guaira, cuando ocurrieron los sismos. Sus padres, Blancalida Martínez y Marcos Gámez, se encontraban en la zona y no se movieron del lugar durante toda la operación de rescate.









