El Buró Federal de Investigación (FBI) reveló la existencia de una instalación única en su campus de Huntsville, Alabama: una réplica de una pequeña ciudad estadounidense de 22.000 pies cuadrados diseñada específicamente para entrenar a agentes y socios en la respuesta a ciberataques reales.
Esta “ciudad” cuenta con casas amuebladas, un hotel, una estación de servicio, un supermercado, un tribunal, un hospital y una empresa de energía, todo conectado con calles y semáforos que imitan la vida cotidiana.
El objetivo es permitir que los investigadores practiquen en un ambiente controlado, lejos del aula, usando tecnologías modernas que suelen ser blanco de hackers.












En este pueblo simulado, cada edificio está equipado con dispositivos y sistemas que funcionan como en la vida real. Además, incluye un centro de datos con más de 200 servidores físicos, algunos con Windows y otros con Linux, para reflejar entornos corporativos habituales.