La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos autorizó un dispositivo robótico diseñado para realizar extracciones de sangre de forma automatizada en consultorios y otros entornos ambulatorios. Se trata del primero de su tipo en recibir esta aprobación para uso ambulatorio.
El equipo, llamado Aletta, es un sistema autónomo capaz de extraer sangre del brazo del paciente. Utiliza luz cercana al infrarrojo y ultrasonido Doppler para localizar una vena adecuada antes de avanzar con el resto del procedimiento.
Una vez identificada la vena, el robot se ocupa de colocar el torniquete, insertar la aguja, desecharla y aplicar un vendaje sobre el sitio de la punción. Todo el proceso queda automatizado a partir de la intervención inicial del personal entrenado.













