Investigadores de la Escuela Italiana de Arqueología de Atenas y de la Universidad de Padua recuperaron los restos óseos de más de 450 ratones de la especie Mus musculus en el santuario de Apolo de Gortyna, en Creta. Los huesos aparecieron en los sedimentos de un depósito votivo ubicado dentro de una estructura datada en el siglo VII a.C.
El hallazgo se produjo en el recinto sagrado del sitio arqueológico. Según los textos antiguos, este santuario estaba vinculado a manifestaciones de Apolo Pizio, asociado a la purificación, la adivinación y la fundación de ciudades. Esas prácticas se relacionaban con el mito en el que Apolo mató a una pitón cerca de Delfos, en Grecia central.
Sin embargo, la presencia de tantos restos de ratones dentro del recinto sagrado abre otra interpretación. Los especialistas consideran que el santuario cretense pudo haber estado dedicado en origen a Apolo Smintheus, el “matador de ratones”. Esta forma del dios se creía protectora contra las plagas transmitidas por roedores y contra los daños que estos animales provocaban en los cultivos.
La cantidad de ejemplares recuperados resulta notable para un contexto ritual griego. Los huesos se hallaron mezclados con los sedimentos del depósito votivo, lo que sugiere una ofrenda deliberada y no un simple residuo accidental.












