Arqueólogos serbios descubrieron un complejo termal con pisos calefaccionados, tres piletas y sauna en la base de una torre circular del palacio de Galerio en Vrelo-Šarkamen.
En el este de Serbia, un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología local halló un baño privado de notable lujo en la base de una torre monumental. El descubrimiento se produjo en el complejo fortificado de Vrelo-Šarkamen, un palacio imperial asociado al emperador romano Galerio Valerio Maximino.
Galerio gobernó entre los años 310 y 313 d.C. y se quitó la vida tras perder una guerra civil. El sitio, que le pertenecía, guarda aún restos de esa época de poder y conflicto. Los especialistas no esperaban encontrar un complejo termal tan elaborado dentro de una torre circular.
La estructura sorprendió porque la disposición de los ambientes no sigue el esquema habitual de los baños romanos. En la mayoría de los casos, las salas se alinean una detrás de otra. Acá, en cambio, las habitaciones de baño ocupan solo una sección del círculo.
En la otra mitad de la torre se concentraron los equipos técnicos: el horno, rastros de una caldera de cobre y el resto de la infraestructura necesaria para el funcionamiento del sistema. El conjunto incluía pisos calefaccionados, tres piletas y una sauna.

Una torre convertida en termas privadas
El baño contaba con seis ventanas y originalmente estaba cubierto por un techo abovedado. Esa cúpula, hoy desaparecida, debió aportar una sensación de amplitud y elegancia al espacio destinado al emperador o a su círculo más cercano.
La ubicación en la base de una torre monumental refuerza el carácter exclusivo del complejo. No se trataba de unas termas públicas abiertas a la población, sino de un ámbito reservado dentro del propio recinto fortificado del poder imperial.

Los investigadores subrayan que la organización circular de los ambientes obliga a repensar cómo se adaptaban las técnicas constructivas romanas a estructuras defensivas. La torre no solo cumplía una función militar o simbólica: también albergaba un espacio de higiene y descanso de alto nivel.
El hallazgo suma una pieza más al conocimiento sobre la vida cotidiana de los emperadores en las provincias del este del Imperio. En un período de fuerte inestabilidad política, Galerio dispuso de instalaciones que combinaban confort y tecnología térmica avanzada para la época.
Tecnología y lujo en el límite del poder
La presencia de una caldera de cobre y de un sistema de calefacción por el piso muestra el grado de sofisticación alcanzado. Mantener el agua caliente y los ambientes a temperatura agradable exigía un control preciso del fuego y de la circulación del aire caliente.

Que todo eso estuviera concentrado en una sola torre circular habla de un diseño inteligente del espacio. Los arqueólogos destacan que esta solución arquitectónica no era la más común y por eso el descubrimiento resulta especialmente valioso.
El complejo de Vrelo-Šarkamen sigue aportando datos sobre la etapa final del reinado de Galerio. Cada nuevo detalle permite reconstruir con mayor precisión cómo se vivía en esos palacios fortificados que combinaban defensa, representación del poder y comodidades privadas.
El baño hallado en la torre confirma que, incluso en tiempos de guerra civil y crisis, el lujo termal seguía siendo un marcador de estatus. La sauna y las tres piletas no eran un detalle menor: formaban parte del ritual diario de una élite que, poco después, vería derrumbarse su proyecto político.