Arqueólogos desenterraron una piedra rúnica de varios siglos de antigüedad en las ruinas de una casa de oración medieval ubicada en Á Sondum, en la isla de Sandoy, en las Islas Feroe. El objeto estaba empotrado en el piso de la estructura similar a una capilla y representa un hallazgo poco frecuente en el archipiélago.
Las inscripciones rúnicas son excepcionalmente escasas en las Islas Feroe. Hasta ahora solo se conocen unos pocos ejemplos. Especialistas del Museo Nacional lograron traducir de manera parcial el texto. Algunos caracteres legibles parecen corresponder a la frase en nórdico antiguo “Her hvílur”, que significa “Aquí yace” o “Aquí descansa”.
Los investigadores consideran que la piedra pudo haber funcionado como marcador funerario de una persona relevante. Su ubicación dentro del piso del edificio refuerza la idea de que formaba parte de un contexto ritual o conmemorativo vinculado al uso cristiano del lugar.
Junto a la runa se recuperaron otros objetos de interés. Entre ellos destacan fragmentos de una pequeña escultura que representa a la Virgen María sosteniendo al niño Jesús, además de una kola, una lámpara de aceite de reducido tamaño típica de la época.













