Un equipo de arqueólogos identificó rastros de posibles viviendas en Göbekli Tepe, el célebre sitio de 11.000 años ubicado en el sureste de Turquía. Los hallazgos se basan en prospecciones geofísicas realizadas cerca de los imponentes pilares con forma de T que caracterizan el lugar.
Hasta ahora predominaba la hipótesis de que el complejo había sido construido y utilizado únicamente por grupos de cazadores-recolectores para reuniones ceremoniales. Esa interpretación se apoyaba en la escasez de evidencias de agricultura y en la casi total ausencia de cerámica en la zona.
Necmi Karul, de la Universidad de Estambul y del Proyecto Stone Hills, explicó que los relevamientos detectaron huellas de varios edificios de gran tamaño. Según el especialista, la disposición interna de esas construcciones indica que podrían haber funcionado como residencias, al menos en algunas etapas de la larga historia del sitio.
El descubrimiento obliga a revisar la imagen clásica de Göbekli Tepe como un centro exclusivamente ritual. Las nuevas estructuras aparecen próximas a los recintos monumentales y sugieren una convivencia más estrecha entre espacios sagrados y ámbitos domésticos.















