Excavaciones en la fortaleza de Alba Carolina revelan restos de una monumental entrada oriental con torres y arcos de piedra caliza, reutilizada siglos después en la Edad Media.
Excavaciones recientes en la fortaleza de Alba Carolina, en el centro de Rumanía, sacaron a la luz rastros de la puerta principal construida por los romanos en el lado este del campamento militar de Apulum. El hallazgo confirma la envergadura de esta instalación romana y aporta nuevos datos sobre su estructura original.
El campamento de Apulum fue uno de los centros militares más importantes de la provincia de Dacia. Hace unos cuarenta años ya se había localizado la puerta sur, que en parte fue reconstruida. Ahora el foco se posó sobre el acceso oriental, considerado el principal por su carácter monumental.
Según la arqueóloga Anca Timofan, la puerta contaba con dos grandes torres rectangulares y dos arcos de acceso separados por un muro. Todo el conjunto estaba levantado con grandes bloques de piedra caliza. Durante los trabajos se logró descubrir la cimentación de una de esas torres.
El tamaño de los bloques y la disposición de los elementos indican que se trataba de una entrada imponente, pensada tanto para el control militar como para proyectar el poder romano en la región. La calidad de los materiales refuerza la idea de una obra de envergadura dentro del sistema defensivo del campamento.
Reutilización medieval de las estructuras romanas
Con el paso de los siglos, las construcciones romanas no quedaron abandonadas. En la época medieval se reaprovecharon para levantar la puerta de San Jorge de la fortaleza. Esta superposición de fases constructivas resulta especialmente interesante para los investigadores.
Timofan destacó que el solapamiento es aún más espectacular porque el origen romano de la puerta medieval ya había sido señalado por viajeros extranjeros del siglo XVII. Sus relatos coinciden ahora con las evidencias materiales recuperadas en el terreno.
La reutilización de elementos romanos en edificios posteriores es un fenómeno habitual en muchas ciudades europeas, pero en este caso la continuidad es especialmente clara. Los bloques de piedra caliza y la disposición de los cimientos sirvieron de base para la nueva entrada medieval.
El hallazgo permite reconstruir con mayor precisión la planta del campamento de Apulum y entender cómo se transformó el sitio a lo largo del tiempo. También abre la puerta a futuras investigaciones sobre las fases constructivas intermedias entre el período romano y la Edad Media.
Importancia del descubrimiento
La identificación de la puerta este completa el panorama de los accesos principales del campamento. Junto con la puerta sur ya conocida, ofrece una visión más completa de la organización espacial de la instalación militar romana.
Los arqueólogos subrayan que se trata de un avance significativo para el conocimiento de la presencia romana en la zona. La monumentalidad de la entrada oriental refleja la importancia estratégica de Apulum dentro del sistema fronterizo de Dacia.
Además, el vínculo entre las estructuras romanas y la puerta medieval de San Jorge ilustra de manera concreta cómo el pasado romano siguió presente en el imaginario y en la arquitectura de épocas posteriores. Las menciones de los viajeros del siglo XVII encuentran ahora un correlato material que las confirma.
El trabajo de campo continúa y se espera que nuevos sondeos aporten más detalles sobre las dimensiones exactas de las torres y los arcos. Por ahora, la cimentación de una de las torres ya permite dimensionar la escala de la obra original y su posterior reaprovechamiento.