Por qué se conservó en tan buen estado
La conservación excepcional del barco se explica por las condiciones particulares del Mar Negro. A grandes profundidades, el agua carece casi por completo de oxígeno. Esa ausencia de oxígeno impidió la presencia de organismos que normalmente se alimentan de la madera y provocan la destrucción progresiva de los cascos hundidos.
Gracias a ese ambiente anóxico, la mayor parte de la estructura permaneció protegida durante más de dos milenios. El resultado es un registro arqueológico de un valor extraordinario, que permite estudiar detalles de construcción y navegación que hasta ahora solo se inferían de fuentes indirectas.
Durante la misma campaña de investigación, el equipo documentó un total de 65 naufragios de distintas épocas. Sin embargo, el barco griego se destacó por combinar una antigüedad notable con un nivel de preservación que los especialistas calificaron de excepcional. El hallazgo no solo aporta datos concretos sobre el comercio marítimo griego, sino que también refuerza la importancia de las condiciones oceanográficas del Mar Negro para la arqueología submarina.
El proyecto Black Sea MAP demostró que las profundidades de esta región guardan un patrimonio histórico de primer orden. La identificación de esta embarcación intacta de hace 2400 años marca un hito en el estudio de la navegación antigua y abre la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo se desplazaban y comerciaban las sociedades del Mediterráneo oriental en la antigüedad clásica.