Marcos Fabián Erise, un vecino de 43 años de Dolavon, Chubut, murió poco después de haber concurrido a la guardia del hospital local por un fuerte dolor de muela. El hombre recibió una inyección y salió caminando junto a su hermano, pero comenzó a sentirse mal durante el regreso y falleció a pocos metros de su casa. Ahora su familia reclama que se esclarezcan las circunstancias de la muerte.
El episodio ocurrió durante la noche del lunes 5 de octubre. Según relató su hermano Antonio, Marcos había comenzado a sentir molestias alrededor de las 17 y con el paso de las horas el dolor se volvió cada vez más intenso. Cerca de las 21.15 pidió que lo acompañaran al hospital porque ya no podía soportarlo.
La atención en el hospital de Dolavon
De acuerdo con el relato familiar, ambos esperaron cerca de media hora hasta ser atendidos. Un médico y un enfermero prepararon entonces un medicamento inyectable y se lo aplicaron en la pierna derecha.
La familia sostiene que podría haberse tratado de diclofenac, un antiinflamatorio utilizado habitualmente para aliviar dolores e inflamaciones. Sin embargo, todavía no se confirmó oficialmente qué sustancia recibió ni existe una conclusión que permita relacionar el medicamento con el fallecimiento.
Lorena Erise, hermana de Marcos, cuestionó además algunos aspectos de la atención y aseguró que el medicamento habría sido administrado sin que previamente le tomaran la presión ni le preguntaran sobre posibles alergias o la medicación que utilizaba habitualmente. La familia indicó que el hombre estaba bajo tratamiento permanente y que el hospital conocía sus antecedentes.












