En la antigua ciudad de Ptolemais, en la actual Libia, una serie de símbolos grabados en los bloques de piedra de la Puerta de Tauchira guardaron durante más de un siglo un misterio que recién ahora comienza a desvelarse. La arqueóloga Anna Urszula Kordas, de la Universidad de Varsovia, logró organizar y interpretar 626 inscripciones que hasta el momento no habían sido estudiadas de manera sistemática.
Los visitantes del sitio notaban desde hace mucho tiempo esas marcas extrañas en las piedras de las defensas de la ciudad, pero nadie las había analizado en profundidad. Kordas trabajó a partir de fotografías y con software de mapeo digital para clasificar el conjunto de símbolos en dos grupos principales con funciones distintas.












El primer grupo está formado por grabados toscos que aparecen de manera irregular en bloques sin terminar o sin refinar. Estos signos se hicieron antes de colocar las piedras en su lugar definitivo y, por lo tanto, quedaron en su mayoría ocultos a la vista. Según la investigadora, transmitían información práctica sobre la extracción y el transporte de la materia prima.
Símbolos visibles y posibles mecenas
El estudio aporta una mirada inédita sobre la organización del trabajo y el financiamiento de grandes obras defensivas en el mundo helenístico. Las marcas no solo servían para el control interno de la obra, sino que también podían funcionar como una forma de reconocimiento público de quienes participaron o aportaron recursos.