Marcos Giles vivió un momento incómodo que se volvió viral durante una transmisión en vivo. Mientras compartía la pantalla de su computadora en el stream, abrió por accidente WhatsApp Web y dejó ver parte de una charla privada con su novia, la cantante Ángela Torres.
Apenas se dio cuenta, reaccionó rápido con un “¡No!” e intentó cerrar la pestaña, pero el daño ya estaba hecho. Sus seguidores capturaron el fragmento y lo compartieron masivamente.
En los mensajes que se vieron, Ángela expresaba su tristeza por haber estado sola todo el mes. “Tenía la ilusión de que vengas aunque sea una noche a dormir conmigo”, le escribió, y agregó que entendía su trabajo pero que en un mes se podía organizar para pasar tiempo juntos.
La respuesta que no cayó bien
Lo que más llamó la atención fue el tiempo que tardó Giles en contestar: cuatro horas después, y lo hizo con un audio. Según trascendió, le dijo que no lo sentía de la misma manera pero que “ya está”. Esa respuesta fría generó una ola de críticas en las redes.

Muchos usuarios se pusieron del lado de Ángela Torres y señalaron que ella siempre parece ser la que pone más en la relación. “Pobre Ángela”, fue una de las frases que más se repitió. La gente destacó que ella tiene que pedirle que vaya a dormir con ella, algo que consideran básico en una pareja.
Este episodio no es el primero que genera dudas sobre cómo funciona la relación. A fines de abril, la cantante contó en un programa de Luzu TV que el día que iban a conocer a la mamá de Marcos, él directamente dejó de responderle los mensajes.
Ella explicó que recibió un texto a la mañana confirmando el almuerzo, pero después silencio total. Tuvo que llamarlo a la hora exacta para saber si iba. Finalmente él le mandó un Uber y ella fue igual. Esa anécdota también se viralizó y dejó a muchos preocupados por la dinámica de la pareja.

Las redes se llenan de apoyo a Ángela
Con el chat filtrado, las críticas volvieron con más fuerza. Los comentarios apuntan a un patrón repetido: ella reclama con emoción y él minimiza o demora la respuesta. “Es un mal novio”, “ella es la que está enamorada” y “Ángela merece más” fueron algunas de las reacciones más comunes.
Los fans de la artista resaltaron que Ángela siempre lo bancó en situaciones complicadas, pero que parece no recibir lo mismo a cambio. La frialdad del “ya está” del audio molestó especialmente, porque minimizaba un reclamo que venía cargado de sentimiento.
En medio de todo esto, Giles intentó seguir con el stream como si nada, diciendo que estaba “perfecto” y “limpio”, pero las capturas ya habían corrido como reguero de pólvora. El incidente volvió a poner en el centro de la discusión la forma en que maneja su vida privada y su relación.
Por ahora, ni Giles ni Torres hicieron declaraciones públicas sobre este nuevo capítulo. Sin embargo, el apoyo masivo a Ángela en las redes deja claro que la gente espera un cambio en la dinámica de la pareja. Ella, que siempre mostró naturalidad al contar estas situaciones, genera empatía entre quienes la siguen.
El caso vuelve a mostrar cómo las transmisiones en vivo pueden exponer detalles íntimos sin querer y cómo las audiencias reaccionan con rapidez cuando perciben desequilibrios emocionales en las relaciones públicas.