Este domingo explotó la noticia del arresto de los youtubers Beni Mármol y Pato Perrotta en Miami. Los dos influencers argentinos fueron detenidos mientras intentaban ingresar al partido entre Colombia y Portugal por el Mundial 2026 en el Hard Rock Stadium.
Según el reporte de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, lograron pasar tres controles de seguridad con acreditaciones de un evento anterior. Todo mientras grababan la maniobra para sus redes. La jugada les salió mal y terminaron acusados de interferir en un evento deportivo, un delito que las autoridades estadounidenses toman muy en serio.
Un juez les fijó una fianza de 2.500 dólares a cada uno. Por eso pasaron un rato en el centro correccional Turner Guilford Knight hasta resolver su situación. Al final cumplieron con las condiciones y recuperaron la libertad, pero el episodio ya había dado la vuelta al mundo.
La reacción sin filtro de Pergolini
En su programa Otro Día Perdido, Mario Pergolini no tuvo piedad. Tras comentar una noticia política, adaptó un irónico comentario de la vicepresidenta Victoria Villarruel y lo aplicó directo a los youtubers en un segmento llamado “Fábrica de boludos”.
“Arrestado en Miami por falsificar entradas y credenciales para los partidos del Mundial, chicos…”, lanzó Mario. Y remató: “Querer pasar a la seguridad de EE.UU. con una entrada trucha, no da. Es una muestra del maní que rebota en sus cerebros”.
Las palabras del conductor generaron risas y repercusiones en las redes. Beni Mármol y Pato Perrotta, conocidos por sus coberturas de fútbol, desafíos y lives, habían viajado a Estados Unidos justamente para generar contenido durante el Mundial.
El intento fallido que se volvió viral
El video que ellos mismos subieron mostrando cómo atravesaban los controles terminó siendo la prueba principal en su contra. La idea de colarse en uno de los estadios más importantes del torneo con credenciales viejas terminó en un escándalo mediático.
En Argentina, el caso generó todo tipo de comentarios. Algunos defendieron a los youtubers diciendo que fue una travesura que se les escapó de las manos. Otros, en cambio, coincidieron con Pergolini en que demostrar tanta imprudencia frente a la seguridad estadounidense no era la movida más inteligente.
Lo cierto es que el episodio dejó en evidencia los riesgos de querer generar contenido a cualquier precio. Intentar burlar los controles en un evento de la magnitud del Mundial no solo terminó con una detención, sino también con una fuerte exposición pública.