Investigadores del Centro Nacional de Vida Silvestre de Arabia Saudita hallaron siete guepardos momificados en una red de cuevas remotas mientras exploraban en busca de murciélagos e insectos. El descubrimiento, realizado en 2022, sorprendió a los científicos porque nunca se había registrado que estos felinos habitaran en cuevas.
Carlos Duarte, ecólogo de la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología, destacó que al principio no estaba claro por qué había guepardos allí. Los animales se conservaron en perfecto estado gracias al aire seco, fresco y la oscuridad de las cuevas, con ejemplares de alrededor de 130 años y otros de casi 2000 años.
Junto a las momias, los investigadores recuperaron restos óseos de más de 50 guepardos, algunos datados de hace unos 4000 años. Esto indica que muchas generaciones de estos felinos usaron las cuevas como refugio y guarida durante milenios.
El análisis genético
El equipo logró secuenciar los genomas completos a partir del tejido momificado. Los resultados, publicados en enero de 2026 en la revista Communications Earth & Environment, muestran que estos guepardos están estrechamente relacionados con las subespecies asiática y del noroeste de África, que aún sobreviven.













