En el marco de su visita oficial a Uruguay, el papa León XIV se refirió a la inseguridad que afecta a distintos barrios del país y lanzó un contundente llamado a las autoridades y a la sociedad para que no permanezcan indiferentes frente a la violencia y la pobreza. Durante su discurso, el Sumo Pontífice hizo especial hincapié en las consecuencias que estas problemáticas tienen sobre los sectores más vulnerables, especialmente los niños y las familias que atraviesan dificultades económicas.
Lejos de limitarse a un mensaje religioso, el líder de la Iglesia católica planteó la necesidad de asumir un compromiso colectivo para enfrentar situaciones que, según advirtió, ponen en riesgo derechos fundamentales como la alimentación, la educación y la seguridad.











