Recorrer Córdoba no significa solamente conocer sus sierras, ríos, pueblos y paisajes. La provincia también puede descubrirse a través de su gastronomía, con productos y recetas que reflejan la identidad de cada región y el trabajo de sus productores.
Desde las bodegas que se desarrollaron en diferentes puntos del territorio hasta los tradicionales salames, quesos artesanales, dulces serranos y aceites de oliva, la oferta gastronómica cordobesa permite conocer una parte de la cultura local a través de los sabores.
A esto se suman las tradicionales casas de té, propuestas rurales, emprendimientos familiares y espacios gastronómicos que convierten a la comida en una experiencia más dentro de los recorridos turísticos por la provincia.
Los vinos cordobeses, una identidad que crece
La producción vitivinícola es uno de los grandes protagonistas de la gastronomía cordobesa. Las bodegas se encuentran distribuidas en distintas regiones de la provincia, aprovechando las características de cada territorio para desarrollar vinos con perfiles propios.
Los recorridos por las bodegas permiten conocer los procesos de elaboración, recorrer viñedos y participar de degustaciones, muchas veces acompañadas por propuestas gastronómicas regionales.

La experiencia combina paisaje, producción y gastronomía, y permite descubrir una Córdoba diferente a través de sus vinos y de los establecimientos que forman parte de esta actividad.













