Después del gran triunfo de la Selección Argentina ante Argelia por 3 a 0 en el debut del Mundial 2026, un momento fuera de la cancha robó todas las miradas. El pequeño Lautaro Paredes, de apenas un año, se convirtió en la estrella inesperada al protagonizar el blooper más tierno de la jornada.
Mientras jugaba con su papá Leandro en el césped del Arrowhead Stadium de Kansas City, el nene se tropezó con una pelota y terminó acostado en el piso. La escena, captada en video, se viralizó al instante y llenó de ternura las redes sociales.










La magia de Messi y el festejo familiar