El socialista Luis Arce imploró abiertamente la unidad de la izquierda rumbo a las elecciones de agosto. Dijo que el Gobierno puede ser un “catalizador” de los frentes divididos.
Lo hizo luego de que las encuestas revelaran una baja drástica en la preferencia por los candidatos del MAS. Ninguno supera el 10 por ciento. Andrónico Rodríguez, por ejemplo, cayó más de seis puntos en solo un mes.
Arce señaló que convocará a todos los líderes de izquierda. Su objetivo es evitar una derrota inminente en los comicios de agosto.
Sugirió que es una “obligación” consolidar un solo bloque socialista. Su mensaje buscó apaciguar a los sectores que se alejaron del masismo. Pero terminó exacerbando el rechazo del ala evista.
Rechazo del evismo

Desde el entorno de Evo Morales respondieron con dureza. El senador Leonardo Loza condicionó la unidad a la habilitación de Morales.
Según Loza, sin Evo no hay izquierda ni posibilidad de convergencia. “Más allá solo son discursos”, afirmó. El evismo considera ilegítimo el liderazgo de Arce.
Evo Morales también rechazó la propuesta presidencial. Dijo que no se puede hablar de unidad tapando traiciones. Afirmó que el pueblo votó por una izquierda con principios.
Luego acusó a Arce de llevar al MAS del 55 por ciento al 1 por ciento. Según él, el actual Gobierno no representa a la verdadera izquierda.














