Un supuesto rumor puso en vilo al país, a menos de un mes para la realización de las elecciones generales. El martes por la tarde circuló la versión de que Óscar Hassenteufel, actual presidente del TSE, había renunciado al Tribunal Supremo Electoral.
La presunta dimisión encendió las alertas en sectores políticos y ciudadanos. Muchos temieron una crisis institucional que pusiera en riesgo el proceso del 17 de agosto. Sin embargo, la noticia fue desmentida por el propio ente electoral.
La confusión se generó tras una publicación que realizaron algunos medios de comunicación. En redes sociales, el periodista John Arandia,luego de ser increpado por difundir la supuesta rencuncia, insistió en que Hassenteufel dimitió a la vicepresidencia. “Me ratifico”, escribió.
Esa afirmación provocó dudas dentro y fuera del oficialismo. Incluso líderes opositores expresaron preocupación. La incertidumbre fue creciendo a lo largo del día.
El vocal Gustavo Ávila fue el primero en aclarar el hecho. En conferencia de prensa, explicó que no hubo ninguna renuncia formal. La Sala Plena del TSE, dijo, solo trató una solicitud de licencia médica.
Esa licencia tendrá una duración de tres días. Durante ese lapso, Hassenteufel estará ausente por temas de salud.
Ante la baja temporal, la vocal Yajaira San Martín asumió la presidencia interina. Ávila explicó que esto fue decidido por la Sala Plena.
Posteriormente, recalcó que la vocal cumplirá funciones hasta el retorno de Hassenteufel. Añadió que las actividades electorales seguirán con normalidad. También pidió respeto a la privacidad del vocal.
El TSE negó la renuncia

Desde el TSE se reiteró que Hassenteufel no presentó ninguna dimisión. Un comunicado oficial desmintió los rumores.
La institución llamó a no difundir información falsa. Afirmó que el proceso electoral sigue su curso. E instó a los medios a actuar con responsabilidad.
Sin embargo, el rumor dejó huella. Sectores como el Comité Cívico cruceño se mostraron inquietos. Su presidente, Stello Cochamanidis, pidió mantenerse vigilantes.
Asimismo, aseguró que cualquier intento de alterar el proceso debe ser rechazado. Consideró que el TSE debe actuar con firmeza. Y que la transparencia debe ser una prioridad.










