Contrariamente a lo que sucedió durante el kirchnerismo, con el gobierno de Javier Milei el sector mantiene valores altos que le permiten pensar en invertir y aumentar la producción.
En un marcado contraste con la nefasta etapa del kirchnerismo, con el gobierno de Javier Milei, el mercado ganadero argentino atraviesa uno de sus momentos más favorables.
La firme demanda por hacienda, una oferta todavía ajustada y las buenas condiciones forrajeras continúan impulsando los precios, especialmente en la invernada y en las categorías de consumo. La última subasta realizada en la Sociedad Rural de Jesús María, Córdoba, volvió a confirmar esa tendencia alcista, con fuertes incrementos que alimentan el optimismo entre productores y operadores del sector.
En el tradicional remate semanal, la invernada fue nuevamente la gran protagonista.Los terneros registraron una mejora superior al 10% respecto de la semana anterior, consolidando una escalada que se viene observando desde hace varias semanas. La fuerte competencia entre compradores refleja la expectativa de que los valores de la hacienda continúen firmes durante los próximos meses.
El buen momento no se limita a la recría. También los novillos mostraron una importante recuperación en el segmento de consumo. Los animales de entre 350 y 400 kilos alcanzaron valores máximos de $4.900 por kilo vivo, lo que representó una mejora del 6,4% semanal, ratificando el fortalecimiento de los precios de la hacienda gorda.
Remate ganadero en Córdoba: oferta limitada y demanda sostenida
El escenario responde a una combinación de factores. Por un lado, la oferta de hacienda continúa siendo reducida, tanto en invernada como en consumo. Por otro, las lluvias registradas durante el otoño y el invierno permitieron una buena disponibilidad de pasturas en gran parte de las regiones ganaderas, lo que lleva a muchos productores a retener animales y vender únicamente cuando encuentran precios que consideran convenientes.
Ese equilibrio entre escasez de oferta y demanda sostenida genera un mercado muy dinámico, donde cada remate refleja nuevos máximos para distintas categorías.
Un negocio que recupera rentabilidad gracias a las políticas de Milei
La recuperación de los valores representa una buena noticia para el sector ganadero, que durante los últimos años enfrentó fuertes desafíos por la inflación, el incremento de los costos productivos y la volatilidad económica.
Con precios más firmes, los productores encuentran mejores condiciones para invertir en genética, alimentación y tecnología, mientras que los criadores logran capturar un mayor valor por sus terneros, una categoría clave dentro de la cadena de producción bovina.
El comportamiento de la invernada suele ser además un indicador de las expectativas futuras del negocio. Cuando los compradores están dispuestos a pagar más por los terneros, es porque proyectan que los animales terminados también mantendrán valores atractivos al momento de la venta.
Expectativas positivas
Los operadores del mercado consideran que, mientras continúe la escasa oferta de hacienda y las condiciones climáticas sigan favoreciendo la producción de pasto, los precios podrían mantenerse en niveles elevados durante las próximas semanas. Incluso, la demora en el ingreso pleno de la zafra de terneros contribuye a sostener la firmeza de las cotizaciones.
Así, la plaza de Jesús María vuelve a convertirse en un termómetro de la ganadería nacional, mostrando un mercado que atraviesa una etapa de recuperación de precios y mejores expectativas para los productores, en un contexto donde la hacienda vuelve a consolidarse como uno de los activos más valorados del agro argentino.