La Municipalidad de Córdoba puso en marcha una nueva estrategia para administrar su deuda financiera. El Ejecutivo municipal decidió reperfilar un vencimiento por $50.000 millones y, en paralelo, avanza en la búsqueda de un crédito internacional por US$120 millones con el objetivo de ordenar el perfil de vencimientos y despejar compromisos hasta el final de la gestión del intendente Daniel Passerini, en diciembre de 2027.
La medida consiste en una nueva postergación del pago de una Letra del Tesoro privada que vencía esta semana. Mediante una resolución firmada por el secretario de Administración Pública y Capital Humano, Sergio Lorenzatti, el municipio extendió el plazo de cancelación hasta el 27 de agosto.
Se trata del segundo reperfilamiento de esa obligación financiera. Sin embargo, a diferencia de la prórroga anterior —que había sido de dos meses—, en esta oportunidad la extensión es de apenas 30 días, un dato que en el mercado es interpretado como una señal de que el financiamiento externo podría concretarse en el corto plazo.
El objetivo: refinanciar deuda y ganar previsibilidad
La operación que negocia la Municipalidad apunta a obtener US$120 millones de entidades financieras internacionales.
De concretarse, poco más de US$30 millones se destinarían a cancelar la Letra del Tesoro actualmente reperfilada, mientras que alrededor de US$75 millones servirían para cancelar anticipadamente las tres cuotas pendientes del bono en dólares emitido durante la gestión de Ramón Mestre y posteriormente reestructurado durante la administración de Martín Llaryora.
Desde el punto de vista financiero, la estrategia busca reemplazar pasivos de corto plazo por una estructura de deuda con vencimientos más ordenados, reduciendo la presión sobre la caja municipal y otorgando mayor previsibilidad para la administración de los recursos.
Una deuda condicionada por el contexto económico de la Municipalidad
La necesidad de refinanciar compromisos llega en un escenario complejo para las finanzas municipales. La desaceleración de la actividad económica y la caída de la recaudación propia redujeron el margen operativo de los gobiernos locales, mientras continúan pesando obligaciones asumidas en moneda extranjera durante administraciones anteriores.
En ese contexto, acceder a crédito internacional aparece como una herramienta para evitar concentraciones de vencimientos que puedan afectar el funcionamiento financiero del municipio durante los próximos meses.
La calificación crediticia de la Municipalidad de Córdoba
Mientras avanza la negociación del préstamo, la Municipalidad recibió una noticia favorable desde el mercado financiero.
La calificadora Moody's elevó la nota crediticia de la ciudad desde Caa1 hasta B3 y mantuvo una perspectiva positiva, una mejora que refleja una menor percepción de riesgo por parte de los inversores.
Según explicó el secretario Sergio Lorenzatti, la mejora responde al mantenimiento del superávit operativo y a una mayor capacidad del municipio para afrontar sus gastos con ingresos propios, un antecedente que podría facilitar las negociaciones para obtener el financiamiento internacional buscado.
Más que un préstamo
Más allá del crédito de US$120 millones, la discusión de fondo pasa por la sostenibilidad financiera de la Municipalidad de Córdoba.
La administración de Passerini intenta transformar una deuda concentrada en el corto plazo en un esquema de vencimientos más administrable. Si la operación prospera, el municipio lograría reducir significativamente las obligaciones que enfrenta hasta el cierre de la actual gestión.
En definitiva, el desafío no pasa únicamente por conseguir financiamiento, sino por utilizarlo para reordenar el perfil de la deuda y disminuir el riesgo financiero en un contexto económico que continúa siendo desafiante para los gobiernos locales.