El pasado 4 de junio, el Concejo Deliberante de La Cumbre protagonizó un episodio que vulnera la independencia de poderes: sesionar directamente dentro del despacho del intendente Pablo Alicio. Esta medida se tomó sin la resolución formal que exige el artículo 19 del reglamento interno, transformando lo que debería ser un acto legislativo de control en una reunión que carece de las formas republicanas básicas.
Durante la misma jornada, el oficialismo aprobó un nuevo endeudamiento de $90 millones, que deberá ser cancelado en un plazo de 5 años. Este crédito se suma a otro tomado hace apenas 6 meses, comprometiendo los recursos de futuras gestiones municipales y profundizando una carga financiera que ya genera alertas en la administración local.













