La tecnología Preceon, el sistema de precisión para maíz que integra híbridos de baja estatura desarrollado por Bayer, inicia este mes su lanzamiento comercial en la Argentina, luego de haber sido probada durante la campaña anterior en lotes de la provincia de Córdoba con resultados satisfactorios y un salto productivo.
El maíz de baja estatura tiene un centro de gravedad más bajo, lo que le permite resistir mejor los vientos extremos: en pruebas realizadas en Estados Unidos, este tipo de híbridos superó sin problemas ráfagas de más de 120 kilómetros por hora, mientras que los híbridos tradicionales de tres metros de altura resultaron más vulnerables.
Entre sus beneficios comprobados se destacan una mayor protección frente a eventos climáticos extremos, la posibilidad de sembrar a mayores densidades, una mejor accesibilidad para la maquinaria agrícola durante toda la campaña y un sistema radicular más desarrollado.
La tecnología Preceon, el sistema de precisión para maíz que integra híbridos de baja estatura desarrollado por Bayer.
Por qué esta tecnología representa una oportunidad para Córdoba
En esta primera campaña, la tecnología estará disponible para los planteos de siembra más tardía, que representan la mayor parte del maíz que se cultiva en Córdoba. Se trata de una oportunidad concreta para que los productores de la provincia, pioneros en las pruebas de este desarrollo, sean de los primeros en acceder a la innovación a escala comercial.
La solución ya genera valor para productores de México, Italia, España y Estados Unidos, y Bayer apunta a alcanzar para 2035 una penetración de mercado global de aproximadamente 10,5 millones de hectáreas. El maíz de baja estatura forma parte de un plan de la compañía que prevé introducir 10 "blockbusters" —productos con un potencial de ventas de al menos US$500 millones— en un período de diez años.
"Representa una verdadera revolución para la forma de hacer maíz en Argentina", destacó Juan Farinati, CEO de Bayer Cono Sur, sobre una tecnología que, al haber sido validada primero en suelo cordobés, posiciona a la provincia como un punto de referencia regional para la adopción de este tipo de innovaciones agrícolas.