Las pruebas de material genético obtenidas por los peritos de la Policía Judicial de Córdoba se consolidaron como el elemento determinante dentro de la investigación por el asesinato de Agostina Vega, de 14 años. El fiscal de instrucción Raúl Garzón recibió las conclusiones técnicas que confirman el hallazgo de restos biológicos del acusado, Claudio Gabriel Barrelier, en las muestras de la víctima. Las pericias científicas también acreditaron la existencia de componentes celulares pertenecientes a la adolescente en diferentes sectores de la vivienda de barrio Cofico.
Los análisis de ADN alcanzan una certeza estadística del 99,9% y representan un elemento de convicción indispensable para el desarrollo del proceso penal. Los antecedentes de los tribunales locales registran la aplicación de metodologías de idéntica naturaleza científica durante el juzgamiento del crimen de la docente Anahí Bulnes. En dicha oportunidad, los rastros biológicos sirvieron para dictar la reclusión perpetua de Santiago Campos Matos en agosto de 2024, pese a la ausencia del cuerpo.
La reconstrucción judicial determinó de manera provisoria que el ataque se perpetró entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo 24. El imputado de 33 años permanece alojado bajo estrictas medidas de seguridad en el establecimiento penitenciario de Bouwer para asegurar el avance de la causa. La fiscalía le atribuye los presuntos delitos de abuso sexual y homicidio triplemente calificado en concurso real según las normativas del código penal.














