La Justicia investiga las causas del dramático episodio ocurrido durante un vuelo de instrucción en la zona rural de Toledo. La joven, de 22 años, consiguió controlar la aeronave y salvar su vida tras quedar sola en los mandos.
Una práctica de vuelo terminó en tragedia este fin de semana en Córdoba, cuando un instructor de 42 años cayó desde una avioneta en pleno vuelo mientras realizaba una instrucción junto a una alumna de 22 años. El hecho ocurrió en una zona rural cercana a la localidad de Toledo, en el departamento Río Segundo, y es investigado por la Justicia para determinar cómo se produjo un episodio tan inusual como conmocionante.
La aeronave había despegado desde el aeródromo de Coronel Olmedo para realizar un vuelo de entrenamiento, una actividad habitual en las escuelas de aviación. Sin embargo, por motivos que aún no fueron establecidos, el instructor cayó al vacío cuando el avión ya se encontraba en el aire.
Lejos de entrar en pánico, la joven que realizaba la práctica logró mantener el control de la aeronave y efectuar un aterrizaje seguro. Una vez en tierra, alertó a las autoridades sobre lo sucedido, lo que permitió desplegar un operativo de búsqueda en la zona indicada por la estudiante.
Horas después, personal policial y equipos de rescate encontraron el cuerpo sin vida del instructor en un campo cercano al lugar del vuelo.
El caso quedó bajo la órbita de la fiscalía competente, que ordenó una serie de pericias sobre la aeronave y la reconstrucción de la secuencia de los hechos. Entre las principales líneas de investigación figuran la posibilidad de una falla mecánica, un desperfecto en el sistema de cierre de alguna puerta o cualquier otra circunstancia que haya provocado la caída del instructor.
Hasta el momento, las autoridades no difundieron una hipótesis oficial.
Posible suicidio en Córdoba
La mujer dio a entender que se trató de un suicidio.
“Vos sabés lo que tenés que hacer”, le dijo el instructor.
“Una vez que le dijo eso, Leandro se quitó los auriculares, dejó a un lado el celular y abrió la puerta, algo tan difícil de hacer debido a la presión del aire”, relató Eduardo Álvarez, dueño de la escuela de vuelo Flying Parrot.
El episodio generó una profunda conmoción en la comunidad aeronáutica cordobesa por las características excepcionales del accidente. La rápida reacción de la joven evitó que el hecho terminara con un desenlace aún más dramático, al conseguir aterrizar la aeronave sin asistencia y dar aviso inmediato a los servicios de emergencia.