La industria de Hollywood parece haber iniciado una etapa terminal de reescritura ideológica, donde ni siquiera los pilares de la civilización europea están a salvo de la distorsión, siendo el caso más flagrante el ataque frontal de la actriz negra Lupita Nyong'o contra el bardo Homero. En el marco de la promoción de la nueva versión de "La Odisea", Nyong'o —quien interpreta a Helena de Troya— atacó al autor griego al señalar que “no dio suficiente atención a los personajes femeninos”, una declaración que evidencia el desprecio de la agenda woke por la integridad de los clásicos.
Al ser consultada sobre qué le diría al famoso autor, la actriz lanzó un desafío cargado de resentimiento ideológico: “Entonces, Homero, ¿cómo te sientes acerca del tiempo en pantalla dado a estas mujeres considerando lo poco que pasaste con ellas?”, rematando con un arrogante “¿nos recuerdas?”.
Este intento de cancelación cultural contra una obra de casi tres milenios de antigüedad se justifica, según Nyong'o, porque el relato original se narra desde un “punto de vista muy masculino” que supuestamente margina la “perspectiva femenina”.
Bajo la dirección de un Christopher Nolan entregado a la ideología de género, la película busca subvertir la épica tradicional para centrarse en la “interioridad” y el “dolor” de personajes como Clitemnestra y Helena, alejándose de la gloria guerrera para complacer los estándares de la izquierda globalista.












