La desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón ha movilizado a todas las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales, que trabajan bajo un estricto secreto de sumario para garantizar el éxito de los rastrillajes. La activación del sistema Alerta Sofía responde a la calificación del caso como una situación de riesgo inminente, lo que exige una respuesta coordinada y masiva de todo el aparato estatal.
La adolescente, de 15 años, fue vista por última vez el 8 de junio tras retirarse de su establecimiento educativo en la localidad de Colonia Caroya. Desde entonces, su perfil ha sido integrado formalmente al Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas, desplegando un protocolo que incluye a medios de comunicación y terminales de transporte de todo el país.
"Cualquier información, por mínima que parezca, puede ser determinante para el éxito de la investigación", solicitaron las autoridades del Ministerio de Seguridad.
Protocolo de emergencia ante el riesgo extremo
El mecanismo Alerta Sofía es una herramienta excepcional utilizada solo cuando se presume que la integridad física de un menor se encuentra en peligro extremo, movilizando recursos tecnológicos avanzados. Equipos especializados en trata y búsqueda de personas encabezan los rastrillajes en el norte cordobés, mientras se analizan cruces de información técnica y dispositivos móviles para reconstruir los últimos movimientos de la joven.










