En el marco de la Gala Anual de la Fundación Paolini, Carlos Tevez se detuvo a conversar sobre el vínculo especial que mantiene con Juan Román Riquelme. El exfutbolista de Boca Juniors contó cómo son esas reuniones privadas y dejó en claro que van mucho más allá de lo deportivo.
“Hablamos de todo. Lo conozco de muy chico a él y a toda su familia. Entonces nos juntamos más para estar en familia, para comer un rico asado y, más que nada, hablar de la vida”, reveló a GENTE. La frase resume una relación de años, construida en la confianza y el afecto compartido.
Sobre el momento actual de Riquelme, Tevez fue directo y positivo. “Me parece que lo importante es que está bien y que está feliz en Boca. Eso me parece que es fundamental”, señaló al referirse a su regreso de Estados Unidos. Para el Apache, el bienestar personal del dirigente es la base de todo lo demás.
El diálogo también giró en torno al presente del club en la Liga Profesional de Fútbol. Tevez se mostró optimista con lo que ve en el plantel y en el funcionamiento general del equipo. “Yo los veo bien. Creo que Boca está creciendo, lo está haciendo muy bien y la verdad que hay que confiar en eso y que los jugadores están bien”, afirmó con convicción.

El deseo de ver a Boca campeón
Cuando le preguntaron por sus anhelos para la institución que lo vio nacer como ídolo, no dudó. “Si me preguntas, siempre me gustaría que a Boca le vaya bien, que salga campeón, y que haga feliz a los hinchas”, agregó. Esa frase resume el sentimiento de quien sigue ligado emocionalmente a la camiseta azul y oro.
Ante las consultas sobre un eventual futuro como director técnico, Tevez eligió la prudencia. “Por ahora están bien así”, confesó, dejando de lado cualquier especulación sobre un cambio de rol en el corto plazo. Prefiere concentrarse en el presente y en el acompañamiento desde otro lugar.
El exjugador también repasó la actuación de la Selección Argentina en la última Copa del Mundo, donde el equipo nacional llegó a la final y cayó ante España. “La participación de Argentina creo que fue buenísima. Ser campeona del mundo, después subcampeona… Creo que es una selección histórica y bueno, la verdad que todo el pueblo argentino siempre va a estar agradecido por lo que hizo esta Selección”, analizó con respeto y orgullo.
En la misma noche solidaria se vivió un momento particular cuando se subastó una camiseta de Boca autografiada por Tevez. La pieza alcanzó los veinte mil dólares y la compradora fue Elina Costantini, quien se impuso en una puja mano a mano con su esposo, el empresario Eduardo Costantini. El gesto generó sonrisas y reforzó el espíritu de la jornada.
El valor de estar presente
Tevez cerró su intervención destacando lo esencial de estas iniciativas. “Lo importante es ayudar a la fundación, así que la verdad que uno se pone contento por eso. Me parece que es importante poder estar presente que es lo esencial, más para los chicos y ayudar a la gente que más lo necesita”, dijo con sencillez. Para él, la presencia y el compromiso concreto son lo que realmente importa.
La noche combinó fútbol, afectos y solidaridad. Tevez no solo habló de su relación con Riquelme y del presente de Boca, sino que también dejó un mensaje claro sobre la importancia de acompañar a quienes más lo necesitan. En un contexto de gala benéfica, sus palabras y su camiseta firmada sumaron a una causa que busca generar un impacto real.
El Apache se mostró cercano, sincero y conectado con las causas que lo convocan. Entre el asado compartido, el análisis del fútbol argentino y el apoyo a la fundación, dejó en claro que su vínculo con Boca y con las personas que lo rodean sigue siendo profundo y genuino. Una noche en la que el fútbol y la solidaridad se encontraron de la mejor manera.