El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, reclamó avanzar en una reforma fiscal integral que permita modificar los incentivos del sistema tributario argentino y favorecer la producción, la inversión, las exportaciones y la generación de empleo.
El mandatario mendocino participó en Buenos Aires del panel “Escuchar para construir. ¿Cómo se transforma un país federal?”, donde compartió la mesa de debate con gobernadores, empresarios, funcionarios y especialistas para analizar los cambios necesarios en el esquema fiscal entre Nación y provincias.
Durante su exposición, Cornejo sostuvo que existe una oportunidad política para alcanzar acuerdos y remarcó que los principales problemas del sistema ya se encuentran identificados.
Cornejo pidió discutir el gasto antes que los impuestos
Uno de los principales planteos del gobernador fue que la discusión fiscal no puede limitarse exclusivamente a una reducción de impuestos, sino que debe incluir una revisión profunda del gasto público.
“No creo que estemos tan lejos como para intentar alcanzar un consenso acerca de una reforma fiscal integral”, sostuvo Cornejo, quien recordó que la reforma fiscal forma parte de las transformaciones estructurales contempladas en el Pacto de Mayo.
En ese sentido, planteó que antes de definir qué impuestos deben modificarse es necesario determinar qué Estado se busca financiar y qué nivel de gasto público se está dispuesto a sostener.
“Muchas veces se pone mucho el foco en bajar impuestos y no se le da importancia al gasto”, señaló el gobernador. Para Cornejo, es necesario cambiar esa perspectiva y analizar primero cómo utiliza los recursos el Estado.
A partir de esa definición, consideró que debe diseñarse un esquema tributario que permita financiar las funciones estatales sin convertirse en un obstáculo para el crecimiento del sector privado.
Cornejo pidió discutir el gasto antes que los impuestos
El gobernador reclamó ordenar las responsabilidades del Estado
Otro de los ejes de la exposición estuvo vinculado con la distribución de responsabilidades entre Nación, provincias y municipios.
Cornejo recordó que las provincias tienen bajo su órbita servicios fundamentales como la educación pública, la salud, buena parte de la seguridad, la administración de Justicia y el transporte público.
También destacó el rol de la Justicia provincial en el funcionamiento de la economía y el clima de negocios, particularmente en cuestiones relacionadas con contratos y seguridad jurídica.
En ese marco, cuestionó la superposición de responsabilidades que se acumuló durante décadas y reclamó establecer reglas más claras sobre las funciones de cada nivel de gobierno.
“Tenemos que tener claro qué competencia tiene cada uno, qué obligación tiene la Nación, qué obligación tienen las provincias y qué obligaciones tienen los municipios”, sostuvo.
Cornejo pidió modificar la coparticipación federal
La coparticipación federal fue otro de los puntos centrales planteados por el gobernador mendocino.
Cornejo consideró que no es posible llevar adelante una reforma tributaria profunda sin revisar el sistema que determina cómo se distribuyen los recursos entre Nación y las provincias.
“No se puede hacer esa reforma sin tocar una ley que es clave para el federalismo fiscal, que es la ley de coparticipación”, afirmó.
Según explicó, el esquema actual genera incentivos diferentes entre las distintas jurisdicciones. Por eso, consideró insuficiente analizar únicamente la presión de determinados impuestos provinciales sin contemplar también los recursos que cada provincia recibe a través de la coparticipación.
Una reforma fiscal para impulsar inversión, exportaciones y empleo
Para Cornejo, el objetivo de una nueva estructura tributaria debe ser generar incentivos para producir, invertir y contratar trabajadores.
En ese sentido, cuestionó que el sistema impositivo grave actividades que el país necesita expandir.
“Necesitamos más exportaciones y tenemos retenciones a las exportaciones; necesitamos más inversión y ponemos impuestos a la inversión; necesitamos más trabajo y ponemos impuestos al trabajo. Todo eso hay que ordenarlo”, afirmó.
El planteo apunta a que la política fiscal deje de generar señales contradictorias y pase a favorecer el crecimiento de la actividad privada.
Entre los impuestos provinciales que deberían modificarse, el gobernador mendocino mencionó Ingresos Brutos, un tributo que consideró necesario eliminar progresivamente.
Sin embargo, aclaró que su modificación no puede realizarse de manera aislada, sino que debe formar parte de un acuerdo fiscal más amplio que contemple simultáneamente el gasto público, la coparticipación y la distribución de competencias.
Además, Cornejo señaló que también deben revisarse impuestos nacionales. Entre ellos mencionó el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque, por su impacto sobre la producción, el financiamiento y las decisiones de inversión.
Cornejo pidió discutir todos los cambios dentro de un mismo acuerdo
El gobernador de Mendoza insistió en que una reforma fiscal sostenible requiere un acuerdo integral entre Nación y las provincias.
Desde su perspectiva, modificar un impuesto de manera aislada podría generar nuevos desequilibrios si no se resuelven al mismo tiempo cuestiones vinculadas con el gasto público, la coparticipación y las responsabilidades de cada nivel del Estado.
“Una vez que alcancemos ese consenso, hay que tocar todo junto”, resumió Cornejo.
El planteo del mandatario mendocino apunta así a una reforma que no tenga como único objetivo reducir la presión tributaria, sino cambiar la estructura de incentivos de la economía argentina para favorecer la inversión, la producción, las exportaciones y el empleo privado.