El empate 0-0 en su estreno mundialista ante Cabo Verde fue un llamado de atención para España, y parece que hizo efecto. Al igual que en su encuentro anterior, los europeos fueron ampliamente superiores a sus adversarios, aunque está vez fueron mucho más precisos, ganándole sin dificultades 4-0 a Arabia Saudita por la Fecha 2 del Grupo H.
El partido arrancaría como se esperaba: una Roja dominante y decidida a buscar la ventaja desde el arranque, y un equipo árabe replegado esperando atacar a la contra. En los primeros minutos, los del Viejo Continente llegarían varias veces sin peligro, pero no tardarían en conseguir el 1-0. A los 10, Álex Baena se la pasaría sobre la banda a Mikel Oyarzabal, quien más adelante centraría al área chica para que Lamine Yamal empujara la pelota al fondo de la red con una barrida.









