"Quiero trasladarles que la decisión sobre mi futuro la tomé en los primeros momentos después de la tragedia", manifestó el ahora exministro. A continuación, agregó: "Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía".
El anuncio sorprendió especialmente porque se produjo el mismo día en que Sánchez había ratificado públicamente su respaldo al titular de Transportes.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, anunció su renuncia al cargo en medio de la crisis política que atraviesa el Gobierno del socialista Pedro Sánchez, tras los graves accidentes ferroviarios registrados en Adamuz y Urda durante 2026.
El funcionario comunicó su decisión de manera sorpresiva en los últimos minutos de su intervención ante la Diputación Permanente del Congreso, donde fue convocado a dar explicaciones.
"Un ministro de Transportes de un país como España no seguir después de dos accidentes en menos de un año", expresó Puente al justificar su salida, que se produjo después de una extensa sesión parlamentaria de cuatro horas.
Óscar Puente.
La dimisión representa un cambio en la postura que el funcionario había sostenido desde el último accidente. Hasta ahora, Puente había rechazado abandonar el Ministerio y defendido que su responsabilidad consistía en esclarecer las causas del siniestro y adoptar medidas para evitar nuevos episodios.
El accidente ferroviario reciente.
Las tragedias ferroviarias que desencadenaron la crisis
La salida de Puente se produce después del accidente de Urda, ocurrido el 28 de octubre en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. En ese episodio, un tren AVE impactó por detrás contra una formación de Iryo, en un siniestro que dejó 69 fallecidos y más de 200 heridos.
El episodio se produjo apenas nueve meses después de la tragedia ferroviaria de Adamuz, en Córdoba, que dejó 45 muertos. La sucesión de ambos accidentes intensificó los cuestionamientos sobre la seguridad de la red ferroviaria española y el funcionamiento de las empresas públicas encargadas de su administración.
La renuncia también deja pendiente la implementación de distintas medidas que Transportes había preparado para reforzar la seguridad, entre ellas mayores restricciones de velocidad ante fallas en los sistemas automáticos de protección, refuerzos de personal y mejoras tecnológicas en la red de alta velocidad.
Una nueva crisis para el Gobierno de Pedro Sánchez
La dimisión abre un nuevo escenario para el Ejecutivo español, que deberá resolver la sucesión en el Ministerio de Transportes mientras continúa la investigación del accidente de Urda.
Además, la salida del funcionario se produce en un contexto de tensiones entre Adif y Renfe por la gestión de las incidencias y las responsabilidades sobre la seguridad de la circulación ferroviaria.
Incluso había puesto su continuidad a disposición del presidente Pedro Sánchez, quien le había transmitido su confianza y solicitado que permaneciera al frente del departamento.
Sin embargo, las críticas de la oposición y las presiones de la sociedad española aumentaron durante los últimos días, convirtiendo la continuidad del ministro en uno de los principales problemas políticos para el Gobierno español.
Pedro Sánchez y Oscar Puente.
Las palabras de Óscar Puente
Durante su intervención, Puente aseguró que la decisión de abandonar el cargo había sido tomada poco después de conocerse la tragedia ferroviaria. También explicó que su familia fue la primera en recibir la noticia.