Franco Colapinto dejó atrás un complicado Gran Premio de Austria y ya concentra toda su atención en Silverstone, donde este fin de semana disputará el Gran Premio de Gran Bretaña. En la previa de la novena fecha la temporada, el piloto de Alpine explicó los problemas que condicionaron el rendimiento del equipo en Spielberg, se mostró optimista de cara a la carrera británica y recordó el circuito donde comenzó su camino hacia la máxima categoría.
En declaraciones a la prensa presente en el lugar, el argentino reveló que las limitaciones del A526 quedaron en evidencia desde las primeras vueltas del fin de semana en Austria, aunque reconoció que encontrar una solución no era una tarea sencilla. "Creo que entendemos las limitaciones que tuvimos de repente. Quiero decir, desde la primera vez que manejé en el fin de semana supe qué me estaba limitando, pero era complicado luchar contra eso o solucionarlo", explicó.

Además, detalló que el comportamiento del auto variaba según el tipo de curvas, lo que dificultaba encontrar una puesta a punto que funcionara en todo el circuito. "El balance se volvió un poco más difícil de corregir porque en baja velocidad tenemos una cosa, en alta velocidad tenemos otra y ha sido un poco... como que dispersó más nuestras limitaciones. Y es complicado con la configuración arreglar una cosa sin comprometer la otra. Así que sufrimos un poco con eso todo el fin de semana", señaló.
Colapinto también atribuyó parte de las dificultades a las características propias del Red Bull Ring. Según explicó, la combinación de calor, altitud y alta exigencia para los neumáticos terminó potenciando las debilidades del monoplaza, aunque espera que el panorama sea distinto en Silverstone.
"Creo que Austria es una pista que históricamente ha sido muy dura para nosotros y que en la altura, con el calor que tuvimos, si ya sufrimos en Barcelona, en Austria hace más calor, es en altura y tienes incluso menos neumáticos. No ha sido un fin de semana fácil para nosotros y creo que entendemos el porqué. Ojalá entendamos cómo solucionarlo rápidamente y ojalá Silverstone no sea una limitación tan grande como lo fue Austria. Creo que con menos calor y estando al nivel del mar va a ser bueno", afirmó.

Por otra parte, el bonaerense hizo un balance de su evolución durante la temporada y destacó que comenzar el año desde el inicio junto al resto de los pilotos le permitió sentirse cada vez más cómodo con el auto. "Por supuesto, empezar a manejar este auto al mismo tiempo que todos los demás me ha ayudado. Creo que pusimos el auto en un mejor lugar después de algunas carreras y me sentí bastante cómodo y seguro en él", sostuvo.
Sin embargo, admitió que la última actualización introducida por Alpine modificó esas sensaciones: "La última actualización me retrasó un poco a donde no me sentía cómodo con el auto y a los problemas que tenía, pero deberíamos solucionarlo este fin de semana y estar en una mejor posición".









