La remontada de Franco Colapinto en un Gran Premio de Baréin atravesado por la lluvia, los Safety Car y las decisiones estratégicas terminó con un sabor agridulce para el piloto de Alpine. Luego de largar 21°, el argentino avanzó ocho posiciones y finalizó 13°, aunque reconoció que una elección tomada al comienzo de la competencia condicionó buena parte de su carrera.
Tras la competencia, el bonaerense explicó que la falta de adherencia complicó desde los primeros metros a los pilotos que optaron por neumáticos lisos. "Nos quedamos sin grip, nos quedamos todos patinando en largada, en el cajón, nos vamos todos patinando y no, el auto no salió para adelante", señaló.
El argentino consideró que aquella apuesta terminó siendo determinante para sus posibilidades y admitió que después tuvo que asumir mayores riesgos para intentar recuperar posiciones. "Obviamente fue la decisión incorrecta", sostuvo, antes de remarcar que la estrategia los dejó obligados a esperar la aparición de un Safety Car para volver a tener una oportunidad.
A pesar de ese comienzo adverso, Colapinto encontró un mejor rendimiento cuando finalmente pudo utilizar la goma lisa en condiciones más favorables. "Con la goma lisa, como habíamos visto antes, tuvimos muy buen ritmo, pasé a todos en pista, pasé a varios autos que venían adelante mío bastante lejos", destacó.
Ese pace le permitió volver a meterse en la pelea después de haber quedado retrasado por su parada en boxes y aprovechar el tramo final para avanzar hasta la 13° posición. De todos modos, el piloto de Alpine señaló que las oportunidades para marcar diferencias fueron escasas una vez que el pelotón quedó agrupado.
Más allá del resultado final , el argentino insistió en que la estrategia inicial fue el principal factor que condicionó su desempeño. "Fue una tarde muy difícil, muy difícil, obviamente nos lo decidimos bien, fue la decisión incorrecta y la peor que he podido ser tomado, pero bueno es lo que hay", expresó.













