El automovilismo volvió a regalar uno de esos finales difíciles de imaginar. Elfyn Evans y Scott Martin se consagraron campeones del mundo de Rally después de un desenlace dramático en el Rally de Italia-Cerdeña, donde Oliver Solberg vio esfumarse el título cuando apenas quedaban dos curvas para completar la última prueba de la temporada.
La definición llegó en el Wolf Power Stage, un tramo de 7,10 kilómetros que terminó resolviendo una pelea que se había mantenido abierta hasta las últimas horas del campeonato. Evans había llegado a la jornada decisiva con una ventaja de 21 puntos sobre Solberg, pero la situación se fue modificando durante el último día debido a la distribución de unidades del Super Sunday y a un nuevo inconveniente para el piloto británico.















