Hay una tendencia en estos 16avos que ya se vio en la mayoría de cruces: si no sufrís no vale. Hasta el momento, cinco de siete partidos de la primera etapa de eliminación directa se habían definido en los últimos minutos o por penales, y ahora se sumó un duelo más a la lista. Inglaterra empezó perdiendo en el primer tiempo ante República Democrática del Congo y tuvo que esperar al tramo final del duelo para darlo vuelta y ganarle por 2-1.
El partido arrancaría con presencia casi pura y exclusivamente de los ingleses, sin embargo, poco importaría para los africanos, quienes rápidamente se pondrían inesperadamente en ventaja. A los 6, Chancel Mbemba centraría al área buscando la cabeza de Noah Sadiki, pero la pelota seguiría de largo para un Brian Cipenga completamente solo que definiría al primer palo de Jordan Pickford para poner el 1-0.
En los siguientes minutos, los europeos seguirían siendo superiores, aunque no lograrían ser peligrosos sino hasta el minuto 28, cuando Declan Rice metería un preciso centro para la testa de Jude Bellingham, el cual sería rechazado de gran manera por Lionel Mpasi.
Poco más tarde, a los 34, los Three Lions volverían a estar cerca de anotar el primero con un tiro de Marcus Rashford cerca del área chica que milagrosamente Aaron Wan-Bissaka despejaría sobre la línea.
Pese a su dominio, los dirigidos por Thomas Tuchel casi sufrirían un nuevo gol de su rival. A los 43, Nathanael Mbuku centraría para Yoane Wissa, cuyo intento impactaría en el palo derecho de Pickford antes de perderse por la línea de fondo.
Sobre el cierre de la etapa inicial, luego de estar al filo de cometerle un penal a Harry Kane, Mpasi salvaría dos veces más a su equipo en los minutos de descuento con atajadas excelentes: primero a los 46 a un cabezazo a de Bellingham en el centro del área y luego a los 51 a un disparo a quemarropa del propio Kane.
Ya en la segunda mitad, Inglaterra volvería a tener una doble chance clarísimas para empardar la historia: un tiro de Rashford que se iría al lado de la red que no vale a los 51 y un minuto después un remate desviado de Bellingham que sería neutralizada por la gran figura del encuentro, Lionel Mpasi, aunque en la segunda tendría un poco de ayuda Mbemba en la raya.
Luego de tanto probar, finalmente los británicos llegarían al ansiado 1-1. Luego del segundo cooling break, el ingresado Anthony Gordon pincharía al corazón del área una pelota que encontraría la cabeza de un Kane que conseguiría vencer Mpasi.
Si bien venían controlando el cotejo hace ya bastante tiempo, el tanto les daría un envión anímico que resultaría en más llegadas prometedoras y obligaría a RDC a replegarse cada veza más cerca de su propio arco. Esa insistencia terminaría dando sus frutos en los últimos partidos: a los 85, tras un zurdazo de Bellingham salvado por Mpasi, el balón le quedaría a Gordon, quien, luego de un poco de conducción, se la entregaría a Kane, que sacaría un sablazo inatajable para el portero congoleño para convertir su doblete personal y el 2-1 final.
Con este resultado, Inglaterra accedió a los octavos de final, instancia en la que se medirá ante México el próximo domingo 5 de julio a las 21:00 (hora argentina) en el Estadio Azteca de Ciudad de México.