Francisco Ladogana, un entrenador argentino radicado en Guatemala, decidió tatuarse la carta con la que Lionel Messi anunció su retiro de la Selección Argentina.
La noticia sobre la despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina tuvo un impacto especial en Francisco Ladogana. El entrenador platense, de 38 años y reconocido fanático de Gimnasia, mantiene desde hace años una profunda admiración por el capitán de la Albiceleste.
Actualmente radicado en Guatemala, donde se desempeña como director técnico de Aguacatán, Ladogana recibió con tristeza el anuncio de Messi y tomó una decisión pocas horas después: llevar a su piel la carta manuscrita que el futbolista había publicado, fechada el 21 de julio de 2026.
“Lo decidí el mismo día que vi la noticia. Me levanté el lunes, vi la carta de él, obviamente triste y no dudé en hacerme el tatuaje”, contó Francisco Ladogana.
La emoción que le provocó el anuncio fue tal que pasó buena parte de esa jornada entre lágrimas y recuerdos relacionados con la carrera del astro argentino: “Lloré todo el día hasta que fui a trabajar, vi videos, la carta, la despedida. Y yo decía: ‘Esto no es nada, cuando se retire definitivamente no sé qué me voy a hacer en ese momento'”.
Momento previo a tatuar la carta de Lionel Messi
Quería tatuarse la carta de Messi tal cual la escribió
Ladogana no buscaba una adaptación ni una reproducción aproximada del mensaje. Su intención era que el tatuaje conservara cada detalle del manuscrito original, incluso los errores de escritura.
Para concretar la idea, ese mismo lunes viajó a Capital, se puso en contacto con un tatuador y al día siguiente comenzó el trabajo. La sesión se extendió durante más de seis horas.
El entrenador explicó que utilizó tecnología para identificar con precisión el contenido de la carta, pero insistió en que el resultado debía respetar la versión original escrita por Messi.
“Con IA se notaba perfecto lo que decía, pero yo le dije que me quería hacer lo mismo, hasta con los errores. Él se equivoca y los errores tienen que estar. Entonces lo agrando lo más que podía para tatuarlo y fue lo mismo, hasta la misma letra. Yo le dije: 'Me voy a hacer lo mismo'”, relató.