El Kremlin aseguró que no existen conversaciones sustanciales sobre un acuerdo para detener los ataques contra infraestructura energética. Kiev había planteado una pausa parcial mientras se intenta reactivar el diálogo de paz.
Rusia rechazó por ahora discutir una tregua energética con Ucrania, una propuesta que Kiev volvió a plantear durante los últimos días en el marco de los renovados esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este jueves que “no hay conversaciones sustanciales” sobre ese asunto.
La propuesta ucraniana busca establecer un cese de los ataques contra instalaciones energéticas y de exportación agrícola. El presidente Volodímir Zelensky había manifestado el martes que Kiev estaba dispuesto a alcanzar un compromiso con Moscú para detener los ataques contra ese tipo de infraestructura, al considerar que tanto la energía como el comercio de granos son cuestiones sensibles para ambos países.
Los enviados estadounidenses a Rusia Steve Witkoff y Jared Kushner
La negativa rusa representa un nuevo obstáculo para una posible reducción de las hostilidades mientras Estados Unidos intenta reactivar las negociaciones de paz. Durante el último fin de semana, los enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron primero con Vladimir Putin en Moscú y posteriormente con Zelensky en Kiev.
Los contactos fueron considerados positivos por Washington y por ambas partes, aunque no produjeron hasta ahora un acuerdo concreto. El Kremlin confirmó que existe voluntad política para reanudar las conversaciones trilaterales entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, pero aclaró que todavía no existe una hoja de ruta formal.
En este contexto, Moscú mantiene su posición sobre las condiciones para poner fin al conflicto. Peskov afirmó que Rusia ya ha presentado sus propuestas y que “las condiciones no han cambiado”.
Ucrania teme una nueva campaña rusa contra su infraestructura eléctrica, después de los ataques registrados durante los últimos años contra centrales, subestaciones y otras instalaciones esenciales. Kiev necesita reforzar sus defensas aéreas para proteger el sistema energético.
El rechazo ruso llega además mientras continúan los esfuerzos estadounidenses para conseguir avances diplomáticos. Trump mantuvo recientemente una conversación con Putin y expresó su intención de alcanzar rápidamente el final de la guerra. El Kremlin, por su parte, afirmó que espera que las negociaciones con Ucrania puedan retomarse próximamente.
Vladimir Putin junto a Donald Trump
Sin embargo, las diferencias fundamentales siguen sin resolverse. Rusia no acepta por ahora una tregua específica sobre infraestructura energética, mientras Ucrania busca reducir los ataques antes del invierno y Washington intenta transformar los contactos diplomáticos recientes en negociaciones formales.
El rechazo de Moscú demuestra que, pese a la reapertura del diálogo, la posibilidad de alcanzar un acuerdo de cese de hostilidades todavía enfrenta importantes obstáculos.