Bruselas amenazó con la posibilidad de congelar la financiación de la Unión Europea (UE) destinada a la provincia alemana de Sajonia-Anhalt, tras la gran victoria electoral del partido derechista Alternativa para Alemania (AfD).
La autoritaria medida generó fuertes cuestionamientos por hacer uso de fondos de la UE como herramienta de presión política frente a un resultado surgido de las urnas de manera democrática.
Sajonia-Anhalt tiene asignados 2.950 millones de euros del presupuesto de la UE para el período 2021-2027. Esos recursos financian proyectos de infraestructura y servicios públicos, entre ellos la renovación de escuelas y polideportivos, guarderías y la incorporación de equipamiento médico.
AfD.
El estado federado del este alemán, además, recibe más financiación regional europea por habitante que cualquier otro estado de Alemania. El volumen de dinero que podría ser congelado ronda los 500 millones de euros anuales, una cifra equivalente aproximadamente al 20% del gasto en inversiones de Sajonia-Anhalt.
La utilización de recursos europeos para condicionar a un gobierno regional elegido democráticamente representa una clara forma de injerencia externa sobre las decisiones políticas de los ciudadanos alemanes y un ataque contra el principio democrático de respetar los resultados electorales.
Antecedentes de amenazas y presiones
Bruselas ya recurrió anteriormente al congelamiento de fondos en Hungría y Polonia por motivos políticos, especialmente en cuestiones relacionadas a las políticas migratorias. Mientras Bruselas impulsaba la apertura total de las fronteras, esos dos países rechazaron la medida y decidieron defenderlas de la inmigración ilegal.
La reciente victoria de AfD.
La posible suspensión de fondos en el estado alemán tendría un impacto directo sobre programas regionales y económicos, además de alcanzar infraestructuras y servicios públicos financiados con dinero europeo, como escuelas, gimnasios, guarderías y hospitales.
La respuesta de AfD
Desde AfD rechazaron abiertamente el planteo. Bernd Baumann, director parlamentario del grupo del partido en el Bundestag, afirmó: "Nos reímos de nuestros oponentes partidistas, que ahora también intentan perjudicarnos de forma antidemocrática a nivel de la UE. Porque llevan mucho tiempo indefensos ante nosotros en la competencia política".
Por su parte, el actual canciller Friedrich Merz también amenazó al partido derechista y aseguró que el gobierno federal podría intervenir en caso de que los alemanes acompañen libremente a AfD en las urnas.