El partido de derecha obtuvo alrededor del 44% en Sajonia-Anhalt y quedó a las puertas de la mayoría absoluta: es el mejor resultado de su historia en unas elecciones regionales
Alemania amaneció este domingo ante un nuevo escenario político. Alternativa para Alemania (AfD) consiguió una contundente victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, en el este del país, al obtener alrededor del 44,3% de los votos, según las primeras proyecciones basadas en el recuento inicial. El resultado coloca al partido a las puertas de conseguir la mayoría absoluta en el Parlamento regional.
El candidato de AfD, Ulrich Siegmund, celebró el resultado con una frase que resume la magnitud del triunfo: “Hemos hecho historia”. La formación habría conseguido entre 39 y 41 escaños, frente a los 42 necesarios para controlar por sí sola el Parlamento. La Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, quedó a un distante segundo lugar, con aproximadamente el 18,4%.
El candidato de AfD Ulrich Siegmund
La diferencia entre ambas fuerzas constituye uno de los datos políticos más importantes de la jornada. Mientras AfD prácticamente duplicó su presencia respecto de los comicios anteriores, la CDU sufrió una fuerte caída. El resultado supone un duro golpe para los partidos tradicionales y demuestra que el respaldo electoral a la formación nacional-conservadora dejó de ser un fenómeno marginal en Alemania.
La elevada participación también marcó la jornada. Más del 65% del electorado había acudido a votar antes del cierre de los centros, muy por encima del nivel registrado a la misma hora en 2021. La movilización evidencia la importancia que los ciudadanos otorgaron a unos comicios que podían modificar el equilibrio político regional.
El ascenso de AfD está vinculado a varias cuestiones que dominan el debate alemán, especialmente la inmigración, la seguridad, el deterioro económico y el futuro de la política energética. Siegmund ha planteado un endurecimiento radical de las políticas migratorias y una ofensiva de deportaciones.
El canciller alemán Friedrich Merz
El escenario representa un desafío directo para la izquierda alemana que durante décadas aisló a AfD de las instituciones de gobierno. Con casi la mitad de los votos en una región alemana, ignorar su crecimiento resulta cada vez más difícil.
El mensaje de las urnas es contundente: una parte creciente del electorado alemán quiere un cambio profundo en la política migratoria, económica y de seguridad. Ahora queda por determinar si los partidos tradicionales serán capaces de responder a ese reclamo o si continuarán dejando el terreno libre para el avance de AfD.