Un jugador de Inter de Porto Alegre no podrá volver a jugar hasta que su rival pueda reincorporarse a los entrenamientos tras sufrir una fractura de tibia.
Una decisión sin precedentes en el fútbol brasileño abrió un fuerte debate entre jugadores, clubes, dirigentes y especialistas en derecho deportivo. El protagonista es Víctor Gabriel, futbolista de Inter de Porto Alegre, quien fue suspendido por tiempo indeterminado luego de provocar una grave lesión a Gabriel Pec, atacante de Cruzeiro.
El Superior Tribunal de Justicia Deportiva de Brasil determinó que el defensor permanecerá inhabilitado hasta que el jugador lesionado reciba el alta médica y esté en condiciones de regresar a los entrenamientos. La sanción, sin embargo, tiene un límite máximo de 180 días.
La particularidad del fallo radica en que la duración del castigo no quedó establecida mediante una cantidad fija de partidos o fechas. En cambio, está directamente vinculada con la recuperación del futbolista que sufrió la lesión.
El episodio ocurrió durante el encuentro que Cruzeiro se impuso por 2-1 ante Inter de Porto Alegre. En una disputa por el balón, Víctor Gabriel protagonizó una dura entrada sobre Gabriel Pec, acción que derivó en la expulsión inmediata del defensor con tarjeta roja directa.
En un primer momento, la atención se concentró en la herida que sufrió el delantero. Sin embargo, los estudios médicos realizados posteriormente confirmaron la gravedad del cuadro: Pec sufrió una fractura en la tibia izquierda y deberá permanecer varios meses alejado de la actividad.
A partir de esa situación, el tribunal deportivo brasileño consideró que una suspensión convencional no resultaba suficiente frente a las consecuencias de la infracción.