La derrota ante Boca en el Superclásico dejó en evidencia un presente futbolístico que preocupa en River. Más allá de las polémicas arbitrales que marcaron el encuentro, la falta de respuestas dentro de la cancha volvió a poner bajo la lupa el proyecto deportivo y las decisiones tomadas durante el último año. En ese contexto, el presidente Stéfano Di Carlo rompió el silencio, realizó una fuerte autocrítica y reconoció que el 2026 fue "un año muy negativo" para la institución.
En una entrevista con ESPN F12, el dirigente analizó el rendimiento del equipo en el clásico y no esquivó las responsabilidades propias. "Fue un partido gris, River no pateó al arco y no nos representa", sostuvo. Si bien cuestionó la incidencia del arbitraje de Nicolás Ramírez en el desarrollo del encuentro, remarcó que hubo errores que el equipo debe corregir. "Hay mucha responsabilidad propia con un sentido autocrítico, aunque lo arbitral no sólo (afecta) en lo que genera sino en cómo predispone al futbolista", explicó. Y agregó: "Hay una cuestión de cabeza que juega en todo esto".
En esa línea, consideró que el plantel debe abstraerse de las tensiones externas y recuperar una identidad futbolística que le permita revertir el momento. "Tenemos que despojarnos de la locura. Estamos hablando con los jugadores. La locura del entorno y AFA no tiene que entrar en nosotros. Debemos volver al modelo de River que con su fútbol se repone y se impone", expresó.
Di Carlo también hizo un diagnóstico más amplio del año futbolístico. "Nuestros problemas estuvieron en la mitad de la temporada, desde la salida de Marcelo. Después vas con lo de Coudet y nunca pudimos asentarnos con tiempo de trabajo para tener un entrenador con tiempo para darle impronta al equipo", reconoció.











