Petr Pavel, mandatario reconocido por su afición a la fotografía y al automovilismo, sorprendió al cubrir la actividad del Hungaroring con permisio oficial de la FIA y equipo profesional
El Gran Premio de Hungría dejó una imagen poco habitual fuera de la pista. Entre los fotógrafos acreditados para cubrir la actividad del fin de semana apareció Petr Pavel, presidente de la República Checa, quien volvió a combinar una de sus grandes pasiones con su agenda institucional al asistir al Hungaroring como fotógrafo oficial.
Equipado con cámaras profesionales y una acreditación de la FIA, el mandatario siguió de cerca la actividad del domingo junto al fotógrafo checo de Fórmula 1 Jiri Krenek, capturando imágenes de los monoplazas desde distintos sectores del circuito.
La presencia de Pavel no fue una improvisación ni un hecho aislado. El presidente checo es un reconocido aficionado a la fotografía deportiva y desde hace varios años aprovecha su tiempo libre para cubrir competencias de automovilismo. En junio, por ejemplo, estuvo en las 24 Horas de Le Mans con el mismo rol, mientras que anteriormente asistió a pruebas de MotoGP y World Superbike en Brno, además de viajar a Estados Unidos para fotografiar la NASCAR y a Arabia Saudita para seguir el Rally Dakar.
Petr Pavel trabajó como fotógrafo en el GP de Hungría
Su vínculo con la fotografía incluso trascendió el ámbito personal. Algunas de las imágenes que tomó durante el Rally Dakar 2025 fueron exhibidas en el Museo Técnico Nacional de Praga y, el año pasado, subastó un álbum con sus trabajos para recaudar cerca de 30.000 euros destinados a organizaciones benéficas que asisten a niños, familias monoparentales y adultos mayores.
Antes de asumir la presidencia de la República Checa, Pavel fue jefe del Comité Militar de la OTAN, aunque nunca abandonó su interés por el deporte motor, una afición que mantiene desde hace años y que volvió a quedar reflejada este fin de semana en el paddock de la Fórmula 1.
Si bien no es frecuente ver a jefes de Estado acreditados como fotógrafos en un evento deportivo, la presencia de dirigentes políticos en grandes premios no es una novedad. En 2025, por ejemplo, el entonces primer ministro británico Keir Starmer recibió al presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, además de pilotos y representantes de las escuderías, en la previa del Gran Premio de Gran Bretaña.